14 de febrero de 2014

Mi "propria" experiencia no-presencial

Sigo indignada. Tengo un imán o soy gafe, pero algo siempre me pasa que me toca la moral.

Me he apuntado a dos cursos no presenciales sobre moda en la misma academia. Uno de "personal shopper" y otro de "experto en moda". En el primero se enseña a adaptar la moda a cada individuo, para que refleje su personalidad. En el segundo se enseña historia de la moda, corte y confección, dibujo de figurines... Los he elegido porque los veo bastante complementarios e incompletos el uno sin el otro.

Voy a ser sincera: me están gustando bastante ambos cursos, cada uno en su ámbito concreto. Pero hay algo que, como filóloga, no pienso aguantar: las faltas de ortografía y estilo. Voy a dejar a un lado que los pdf están en español latino, cosa que de por sí me toca la moral, ya que la academia está en Madrid y qué menos que utilizar una de las lenguas oficiales de este país, como puede ser el castellano (español de España). Que no lo digo por racismo, pero en castellano no se dice ni "taco", ni "blazer", ni "sobretodo", ni "saco"... Yo digo "tacón", "chaqueta americana", "chaqueta", "jersey"... [Aprovecho aquí para decir que estoy terminantemente en contra de las marcas que están utilizando los términos americanos como "blazer" en tiendas españolas, intentando "internacionalizar" las prendas, el etiquetado y la publicidad]

Pero dejemos esto a un lado que no es la causa principal de mi indignación. En una sola unidad he leído "proprio" en lugar de "propio" unas cinco veces. Una lo podría entender como error de escritura, pero cinco ya es premeditación y alevosía. Y no he leído ni una sola vez "propio" lo que me lleva a pensar que la persona que lo ha escrito verdaderamente desconoce la escritura correcta de la palabra.

Me ha gustado que las palabras extranjeras las pusiera en cursiva, como se debe hacer, claro que no entiendo que utilizase muchas otras palabras extranjeras sin cursiva y de forma reiterada, como si fuera la forma castellana. Esto sucede principalmente con nombres de telas, escritos en francés sin cursiva, olvidando que tiene una perfecta adaptación en castellano. O con elementos como el baby doll, que en castellano se conoce como "picardías", pero se usa el nombre con el que es conocido en latinoamérica. 

También hay un falso estilo. Me explico: hay frases compuestas muy redundantes o que comienzan a perder el sentido a media oración. Usa a veces formas verbales compuestas, que complican la oración (teniendo en cuenta que está escrito en español latino, donde las formas compuestas son menos utilizadas) y la hacen difícil de entender y concluir hasta el punto de que las frases se quedan descolgadas o pierden/confunden el sujeto. Y esto hace al autor (o autora), cometer errores verbales, cambios de femenino-masculino y de singular-plural continuamente. 

Si he pagado por un curso, qué menos que exigir que sea inteligible y esté bien escrito. Admito que no me han costado toneladas de oro, que he utilizado unas promociones que los hacían muy baratos, pero teniendo en cuenta que estos cursos tienen un precio regular de 300€ cada uno, creo que no se deberían permitir este tipo de cosas. Si hubiera pagado el precio normal de los cursos no habría dudado ni un sólo segundo en exigir que me devolvieran el dinero a cambio de abandonarlos. Pero por lo que me han costado los concluiré, ya que me están gustando aunque cada diez minutos mis ojos comienzan a sangrar inexorablemente sobre el teclado.

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