11 de noviembre de 2014

Luz

Aún sigo confiando en sueños que sé que jamás se harán realidad. ¿Ilusa? Para nada. Cobarde. Temblorosa de saber que la única luz que alumbraba mi camino ha dejado de brillar con tanta intensidad. Y ya no me importa chocarme o caerme sobre el barro, pues por la poca luz jamás se verán las manchas. Llegará un momento en el que se apague. El aceite que mantiene encendido el débil farolillo del que aún me ayudo para seguir adelante se va gastando cada día. No sé cuando llegará ese momento. Pero cuando llegue, sabré que todo está perdido. Será un billete en blanco a cualquier lugar oscuro, del que sin esa luz, la única que verdaderamente brillaba que había encontrado en mi vida, no podré salir. Entonces solo me quedará un sueño: que vuelva la luz. Pero no lo hará. Lo sé, porque en ese momento habrá dos luces brillando al unísono, dando más luz que ninguna otra y un calor reconfortante como el de una chimenea en un refugio de montaña. Un calor idílico, de película, de una de esas escenas en las que la protagonista, de noche, se sienta cerca del fuego con una taza caliente entre las manos, dejándose seducir por la cálida sensación de la felicidad más absoluta. Mientras tanto, fuera, tras las ventanas, el frío cae del cielo y tiñe el suelo de un puro tono blanco. Un frío que hiela el alma. El frío de los que no tenemos una luz que nos caliente el alma.

25 de junio de 2014

Personas, nada más.

Etiquetas. Sólo sirven para ponerle precio a una camiseta o para organizar un blog. Pero lo siento, para las personas no sirven. Ninguna de ellas. Ni siquiera las de "hombre" o "mujer".

No quiero decir con esto que nadie sea "hombre" ni "mujer", todo lo contrario. El negro y el blanco existen, pero no podemos ignorar la maravillosa mezcla de tonos grises que hay de un extremo a otro. Y por si aún quedaban dudas, sí, me refiero a las personas transexuales. Esas personas que aunque tengan vagina no son mujeres, ni son hombres por tener pene. 

"Aberración de la naturaleza" lo llaman algunos. La aberración de la naturaleza son ellos: insensibles a una realidad e incapaces de ver dos palmos más allá de sus narices. Éstos mismos son los que creen que la operación para el cambio de sexo es un capricho. ¿Capricho? Capricho es comprarse un helado. Tener la valentía necesaria como para dar un cambio radical a tu vida, que va a poner en juego tus amistades, tu pareja, tu familia y tu propio cuerpo, no es un capricho. Aceptar las limitaciones sexuales que conlleva un cambio de sexo y asumir que estás apostando toda tu vida a una decisión irrevocable, no es un capricho.

Ojalá yo tuviera la mitad de valentía que ellos para hacer cualquier cosa. Odio a las personas que les tachan de locos, desequilibrados o cualquier otro sinónimo sólo por que su cuerpo no refleja su verdadero ser. No es una cuestión de "aceptar lo que eres", sino de "ser quien eres". Sólo siendo quién eres, eres libre. Y sólo la libertad te hará feliz, que es de lo que se trata la vida.

Me da pena la doble moral. Aceptamos que una mujer se aumente el pecho sin problemas. Pero cuando exactamente la misma operación se la hace una mujer transexual (entendemos que ha nacido hombre), ponemos el grito en el cielo. Las operaciones mamarias y de genitales existen y no son exclusivas del colectivo transexual, pero cuando éste recurre a ellas, hablamos de innaturalidad. Lo innatural es condenar a una persona a asumir un rol que no es el suyo sólo por que la sociedad no quiere asumir que el color gris existe.

Ojalá algún día nos diésemos cuenta de que las etiquetas son odiosas. Por lo menos yo las odio. Sólo sirven para categorizarnos y, como dice el refrán, "divide y vencerás". Perdonadme por no quereros etiquetar y consideraros, simplemente, personas. Y que si, algún transexual o alguna persona con dudas me lee, que sepa que tiene mi apoyo y el de mucha otra gente, ten valor, ni estás solo ni lo estarás. Y no hagas caso a la gente que no te quiera entender, que no hay más ciego que el que no quiere ver.

25 de marzo de 2014

Reflexionando

Hoy sólo haré una reflexión personal.

Admiro a la gente que sabe rectificar. Y que sabe volver a empezar, pero haciéndolo bien. Una retirada a tiempo es una victoria. Quien rectifica antes de que sea demasiado tarde, sin duda, son grandes vencedores.

Si lees esto, sabrás que va por ti. No te odio.

13 de marzo de 2014

Los orígenes del islam

Y otro más de Juan Vernet. Marcadores y texto seleccionable. Tiene esquemitas chachis al final de yemeníes, hasíes, etc y textos curiosos, está guay leerlo.

Literatura Árabe

Otro librito. Esta vez me lo he currado, con índices y mierdas, como siempre, y con texto seleccionable. A veces me pregunto porqué hago esto. Luego recuerdo las leyes anticultura de los ministruchos de mierda que tenemos y vuelvo a escanear y perder el tiempo con OCRs y PDFs...

3 de marzo de 2014

Breve historia del judaísmo

Añadida esta pequeña joyita (apenas 150 páginas tamaño cuartilla) sobre el judaísmo a la biblioteca ;) ¡A leer! Con texto seleccionable y marcadores, casi como un ebook... Que por el tamaño yo creo que lo podéis meter en un kindle o ebook sin problema! Además pesa menos de 7 mb!

21 de febrero de 2014

Seres atípicos: Los sin-voz

Quiero hablaros de unos seres extraños que habitan en este mundo por razón desconocida. Los he decidido llamar "sin-voz". Son aquellos que, cuando estás subiendo o bajando unas escaleras mecánicas, pero te has puesto ligeramente a la izquierda y no pueden pasar te empujan apasionadamente para subir andando. O si te has puesto a la izquierda por completo, se quedan quietos e inmóviles como una lechuga detrás, rozándote, esperando a que desarrolles un sexto sentido o un ojo en la nuca que te permita darte cuenta y moverte para dejarles pasar. Estos seres son los mismos que cuando quieren salir del metro o el autobús prefieren empujarte hacia cualquiera de los puntos cardinales a pedirte que les dejes pasar.

Una de las cosas que distingue a los hombres de los animales es la capacidad de hablar y estos seres, como demuestran, no la tienen. No digo nada y lo digo todo.